En el pasillo
Hace poco os comentaba la agradable ubicación de mi nuevo puesto de trabajo, pero he descubierto una mejor, más lustrosa y señorial: ... ¡EN MITAD DEL PASILLO!. No hay mayor honor, como si de un ficus o un tronco del Brasil se tratase, el compañero hace gala de su prestigio y reputación acrecentados al ser ubicado en semejante lugar, a la par que la Administración bien puede presumir de una modernidad incuestionable.
No he podido evitar el copiar tan brillante idea y aplicarla en mi casa, así que hemos puesto a la abuela en el pasillo y no veas que cuco se nos ha quedado el piso, incluso parece más amplio.


