El tetris
Hace tiempo os hablé de Manoli , la caja grande, pues de un día para otro Manoli desaparece y en su lugar me encuentro con una torre de cajas hasta el techo dispuestas elegantemente a modo de tetris. Y es que tengo la suerte de que mi oficina se haya convertido en una especie de trastero administrativo. Esto fomenta una sana sensación de hacinamiento y ghetto que ayuda a incrementar la motivación del personal al sentirse parte del trastero. Yo me ubico tras la barricada de cajas, de manera que cuando alguien entra preguntando por mí para resolver una gestión, no me ve, así que la compañera situada al lado de la puerta ahora tiene la misión de decir "está detrás de las cajas", lo que sin duda, causa una buena impresión, a la par que realza la imagen de la Administración ante los ciudadanos.
En cuanto a Manoli, parece ser que era un gremlin. Le cayó agua de la gotera y ahora son sus hijos los que están con nosotros.



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