La mosca vaca
Llegó con el comienzo del frío, debilitada, hambrienta y aterida, al borde de la muerte. Al principio pasó desapercibida. Pero gracias a Dios no pudo entrar en mejor sitio pues la suciedad y la porquería constituyen su alimento, así que empezó a engordar hasta acabar poniéndose como el puño y adoptar el sobrenombre de la mosca-vaca. Ha pasado todo el invierno con nosotros y ayer se fue.
La verdad es que mientras la mosca vaca ha estado con nosotros las enfermedades han proliferado en la oficina (sí, ya sé que me envidiáis), hemos sufrido de todo: fiebres, vértigos, diarreas ... y yo particularmente las ronchas de las que hablé en un post anterior. Necesitábamos una cabeza de turco, así que ayer decidimos echar a la mosca vaca. Apagamos todas las luces, abrimos una ventana y las compañeras esgrimieron sus bufandas a modo de látigo hasta que salió por la ventana.
Adios mosca-vaca. Echaré de menos tu zumbido detrás de mi oreja, el ver a mis compañeras agachar la cabeza a tu paso y los comentarios de sorpresa sobre tu tamaño de todo el que entraba por primera vez a la oficina. Espero que en el vertedero encuentres las mismas condiciones que tenías aquí en la oficina y seas feliz.



Que dios os ampare, compañero... (Comment this)
Tranquila f.autonóm. los ecologistas no molestan porque tenemos un programa de protección especial sobre la cucaracha. (Comment this)
Quería comentarte que debe haber algún error en la sindicación. Me da error mi gestor de feeds y no me permite sindicarte (es Netvibes). (Comment this)
Gracias y que este blog nunca termine :D
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