La smoking room
La ley antitabaco ha dado lugar a que se habilite una smoking room clandestina. Y qué mejor sitio para ello que un pequeño almacén lleno de garrafas de líquido inflamable. En concreto, el cenicero reposa sobre una de hipoclorito sódico. Nótese además que dicho cenicero no se vacía hasta que la montaña de colillas alcance el techo. En cualquier caso, morir a lo bonzo, rodeado de tus compañeros y de expedientes quemados sólo es sinónimo de grandeza y distinción, rememorando los antiguos funerales de los héroes vikingos.



me parto con tu blog!!!
oye, tú no te presentas al concurso ese del 20minutos? (Comment this)
... O, si se tienen imaginación y torpeza suficientes, de una rápida y espectacular.
Un saludo. (Comment this)
1 beso baboso y otro voto, a ver si te animas! (Comment this)
Sublime. Volveré. (Comment this)