Miércoles, Diciembre 20, 2006

Al trabajo se viene cagaíto de casa

Si a primera hora de la mañana te entran ganas de orinar, es mejor mearte encima. O bien, puedes arriesgarte a ir al servicio como me pasó hace poco. Nada más abrir la puerta recibes un bofetón olfativo procedente de una pestilencia venida del mismo infierno (si el Anticristo cagara ya sé a que olería su mierda), y es que tengo la suerte de tener a un anónimo compañero/a con el don de generar los excrementos más pestilentes del mundo. Primero vienen las arcadas, luego los mareos, los ojos se enrojecen, yo creo que esa peste coloca como una droga dura, el hedor lo invade todo y se pega a tu ropa hasta que finalmente sales de esa mística experiencia, con un antes y un después en tu vida. 

Posted by Jarto at 16:15:42 | Permanent Link | Comments (2) |
Comentarios
1 - La arcada casi me da a mí leyéndolo. Debería aparecer tu definición al buscar "nauseabundo" en un diccionario. Es de lo más clara... (Comment this)

Escrito por: RuFo at 2006/12/20 - 18:46:46
2 - Eso mismo hace mi compañero de despacho. Y además exactamente lo mismo le digo yo: "De casa se viene cagaíto". Pero nada, que no aprende. Un día materialicé mi venganza después de mucho meditarla. Aguanté para jiñar en el curro. Después de plantar el pino, dejé la puerta del servicio abierta y puse el aire acondicionado. Como resulta que la rejilla de retorno del aire está justo en la puerta del servicio, los efluvios fueron aspirados por el sistema y distribuidos por todos los despachos, a partes iguales. Memorable, aún lo recuerdan. (Comment this)

Escrito por: Inmundo at 2007/01/16 - 19:12:38
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