Los ladrones van a la oficina
¿Quién no recuerda esa mítica serie de producción patria de principios de los noventa?. Una vez más, la realidad supera a la ficción. Al parecer hay un descendiente de Alí Baba que pulula por las dependencias administrativas en las que me encuentro. Ya han desaparecido unos cuantos monederos y todavía no le han pillado. Así que todos somos sospechosos, lo que fomenta aún más si cabe el compañerismo y la camaradería reinante en el maravilloso mundo de la Administración Pública, a la par que da pie a situaciones tan distinguidas y refinadas como es ir a mear con el móvil, la cartera y el bolso.



FIRMADO: EL LUTE (Comment this)